HELECHOSA DE LOS MONTES (BADAJOZ)

María Luisa Guijarro, vecina del pueblo y portavoz del grupo que me ha reunido en la iglesia, me explica el itinerario de la ronda y el rosario:: cantan las coplas de la aurora por el pueblo, van a la puerta del sacerdote, cantan al entrar para que les abran la puerta y rezan el rosario. Ese primer recorrido con las coplas dura una hora. Los tres primeros misterios son rezados y salen de nuevo. El cuarto y quinto misterios cantan las avemarías y las glorias. El padrenuestro no. En una plazoleta, al terminar el rosario, cantan cantos de la aurora (unos cinco minutos). Luego vuelven a la iglesia cantando las letanías. Todo dura unas dos horas.

La grabación la hago un domingo a las 11:00. Esa madrugada han tenido rosario de la aurora.


Copla primera de la aurora

Vecinas de Helechosa de los Montes (Badajoz)

Copla primera de la aurora
Recogido por Pablo Delgado el 22/02/2026
  • El rosario de la madrugada

    Es para los hombres que al campo se van

    Y vosotras, devotas mujeres

    En vuestra cocina lo podéis rezar

    Y vosotras, devotas mujeres

    En vuestra cocina lo podéis rezar

  • A las vecinas les acompaña Antonio, vecino del pueblo que toca el tambor.

La Zarabandilla

Autor Apellidos | Ciudad (Municipio)

Elo y Victoria, dos hermanas.
Recogido por Pablo Delgado el 22/02/2026
  • Estaban las tres hermanas / La zarabandilla,

    Que se iban a acostar / Zarabandilla, illa, zarabandilla, ya

    Dice la chica a la grande / La zarandilla

    Gente suena en el corral / Zarabandilla, illa, zarabandilla, ya

    Coge la chica la porra / La zarandilla

    y el candil para alumbrar / Zarabandilla, illa, zarabandilla, ya

    Miraron a los rincones / La zarandilla

    y en ninguno no había na / Zarabandilla, illa, zarabandilla, ya

    Miran detrás de la puerta / La zarandilla

    Y estaba allí el sacristán / Zarabandilla, illa, zarabandilla, ya

  • Este canto, si bien, no es religioso, lo he grabado por una razón: al terminar de grabar los cantos religiosos, indiqué al grupo de vecinas que si se acordaban de alguna melodía que cantasen sus madres o abuelas, me las hagan llegar. Entonces, una mujer se me acercó y me dijo que ella encontró en internet la letra de un canto que cantaba su madre. La música no la ha encontrado, pero a fuerza de recordarlo me lo graba. 

    Cuentan que, de niños, venían al pueblo romanceros. Venían a contar historias y noticias de otros pueblos, sobretodo sucesos. Llegaban, se plantaban en la calle y lo entonaban o recitaban, algo así como pregoneros. Era su trabajo, se les pagaba. Recuerdan que uno que iba mucho por allí era ciego.

    Es un romance titulado “La Zarabandilla” (una lagartija).