Daimiel
Ciudad Real
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Description text goMadre, en la puerta hay un niño
Más hermoso que el sol bello
Yo digo que tiene frío
Porque viene medio en cueros
Pue dile que entre, se calentará
Porque en esta tierra ya no hay caridad
Porque en esta tierra ya no hay caridad
Pasó el niño y se sentó
Y calentándose estaba
Le pregunté a la patrona
de qué tierra o de qué patria
Mi madre es del cielo, mi padre también
Yo soy aquel niño que nació en Belén
Yo soy aquel niño que nació en Belén
Hacerle la cama al niño
En la alcoba y con primor
No señora, no señora
Que mi cama es un rincón
Mi cama es el suelo del que nací
Y hasta que yo muera, ha de ser así
Y hasta que yo muera, ha de ser así
Otro día por la mañana
El niño se levantó
Y le dijo a la patrona
Que se quedara con Dios
Que se iba al cielo, que era su casa
Donde iremos todos a darle las gracias
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Es el mismo villancico grabado días después en Villamanrique, pero con sutiles diferencias como términos cambiados o repeticiones. Daimiel dista de Villamanrique a 96 km, pero no la distancia no justifica los cambios de la letra de este y otros cantos. Lo que sí justifica los cambios es haber aprendido este canto del boca a boca y no de una versión común escuchada en radio y otros elementos de reproducción musical.
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Salve, Madre, en la tierra de tus amores
Te saludan los cantos que alza el amor.
Reina de nuestras almas, flor de las flores,
Muestra aquí de tu gloria los resplandores;
Que en el cielo tan sólo te aman mejor.
Virgen santa, Virgen pura,
Vida, esperanza y dulzura,
Del alma que en ti confía;
Madre de Dios, Madre mía,
Mientras mi vida alentare,
Todo mi amor para ti;
Mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
Aunque mi amor te olvidare,
Tú no te olvides de mí.
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Este himno fue compuesto por Restituto del Valle para el congreso mariano de Sevilla de 1929. Doña Julia no lo canta entero, le falta una estrofa.
https://www.youtube.com/watch?v=M-HG9EHylQI&list=RDM-HG9EHylQI&start_radio=1
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MISTERIOS GOZOSOS
Primer misterio: La encarnación del Hijo de Dios
San Gabriel, celestial mensajero, volando ligero al mundo bajó
A buscar a una casta doncella más pura y más bella, más linda que el sol.
Cuando la encontró, cuando la encontró:
—Salve —dijo—, fragante azucena, de gracia eres llena, contigo está Dios.
Segundo misterio: La visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel
Ya camina modesta y graciosa, la Virgen hermosa, la flor de Israel.
Y su paso a la casa encamina de su santa prima, la anciana Isabel.
Canta, pueblo fiel, canta, pueblo fiel, con san Juan, con su madre María, ensalza a porfía al Dios de Israel.
Tercer misterio: El nacimiento del hijo de Dios en el portal de Belén
Pastorcillos los de esta majada, dejar la manada, venir a Belén;
y entre paja veréis reclinado a un Dios humanado, Jesús, nuestro bien.
¡Qué lindo es él! ¡Qué lindo es él!
Son sus labios corales y rosas, su risa graciosa, su cara un vergel.
Cuarto misterio: La purificación de Nuestra Señora
La amargura, Señora, contemplo con que allá en el templo su alma se anegó,
cuando el santo profeta predijo de tu amado hijo la muerte y pasión.
¡Oh, madre de Dios, piedad y perdón!
Mis pecados espadas han sido con que fue transido tu fiel corazón.
Quinto misterio: El niño perdido y hallado en el templo
—¿A quién buscas, oh Madre afligida?
—Busco al que es mi vida y a mi dulce bien;
a Jesús que es mi amor y mi centro, pero no lo encuentro por Jerusalén.
¡Mas ya lo encontré, mas ya lo encontré!
Cuando a Dios por tus culpas perdieras si te arrepintieras, hallarías también.
MISTERIOS DOLOROSOS
Primer misterio: La oración en el huerto
En el huerto Jesús esta orando y considerando su cercano fin;
por lo mucho que a todos nos ama sangre ya derrama antes de morir.
¡Cristianos, venid! ¡Cristianos, llegad!
y al mirad tan acerbo quebranto, con amargo llanto, las culpas borrar.
Segundo misterio: Los azotes que el hijo de Dios pareció atado a la columna
A la santa coluna amarrado le tiene el pecado, como a esclavo vil,
y azotado con duros ramales la sangre a raudales le empieza a salir.
¡Cristianos, venid! Con gozo sufrid
los azotes que Dios no envía, que sufrió en un día más de cinco mil.
Tercer misterio: La corona de espinas
Con diadema de duras espinas las sienes divinas circundan mi Dios,
que nublan tu faz majestuosa, la faz más hermosa que el campo del sol.
¡Llora, pecador, llora con dolor!
Llora, llora tus culpas mortales que son las espinas de tu Redentor.
Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas por la calle la Amargura camino del Calvario
Ya le cargan la cruz los sayones, y ente dos ladrones por la calle va.
Cae tres veces y tres se levanta y una mujer santa le enjuga la faz.
¡Ángeles, bajad! ¡Cristianos, llorad!
Yo te adoro, Jesús nazareno, que al monte Calvario caminando vas.
Quinto misterio: La crucifixión del Señor
En el santo madero clavado, ¡oh, Jesús amado!, mueres por mi amor.
En tu larga y acerba agonía, por madre a María, tu piedad nos dio.
¡Dulce Redentor, piedad y perdón!
Y borrando tu sangre mis culpas dame el paraíso como al buen ladrón.
MISTERIOS GLORIOSOS
Primer misterio: La gloriosa resurrección del Señor
Aleluya los ángeles cantan, a la Virgen santa van a saludar.
—Salve —dicen—, ¡oh Reina del cielo!, que tu Hijo divino resucitó ya.
¡Cristianos llegad! ¡Cristianos llegad!
Y aleluya cantemos gozosos que el rey de los cielos resucitó ya.
Segundo misterio: La ascensión de nuestro Señor a los cielos
Resonando entre el mundo y la gloria de eterna victoria la marcha triunfal,
Jesucristo a los cielos ya sube y una blanca nube es su pedestal.
¡Ángeles, cantad! ¡Ángeles, cantad!
Alabanzas y amor al eterno que venció al infierno y al mundo falaz.
Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre los apóstoles
El Espíritu Santo desciende, sacro fuego enciende de amor celestial,
y su luz nuestra senda ilumina y al hombre encamina al gozo inmortal.
¡Oh, Dios de bondad!, da al hombre mortal, esperanza, amor y paciencia, mansedumbre y ciencia paz y caridad.
Cuarto misterio: La asunción de la santísima Virgen en cuerpo y alma a los cielos
Muerta yace la Virgen María, pero al tercer día ya resucitó, y vinieron los ángeles santos y entonaron cantos de gloria y honor.
Sobre ellos subió la madre de Dios y en su dulce Jesús reclinada cual triunfante reina en la gloria entró.
Quinto misterio: La coronación de la Virgen como reina de cielos y tierra
Doce estrellas circundan tu frente, la inmunda serpiente se humilla a tus pies, y la luna sube, Virgen santa, a tu humilde planta sirve de escabel.
Y el Dios de Israel, ¡oh Virgen sin par!
Reina eterna del cielo te llaman, y reina te aclaman la corte inmortal.
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Misterios gozosos, dolorosos y gloriosos cantados
Este repositorio tiene la misión de guardar música popular religiosa. Según la Instrucción "De musica sacra et Sacra Liturgia" (1958), en la liturgia pueden cantarse himnos religiosos populares (ej. "Perdona a tu pueblo", "O María, madre mía", etc). Algunos de los cantos aquí reunidos lo son, otros no: romances, coplas, etc. Aunque no tengan la categoría de litíurgico, como volverá a señalar la Instrucción "Musicam Sacram" (1967) en su punto 4.b, no dejan de ser canto piadoso, religioso y patrimonio inmaterial.Este archivo no profundiza mucho en un estudio sistemático de cada canto. Si eres investigador, antropólogo, musicólogo, y estas muestras te sirven para tu trabajo, también están a tu disposición. Siempre se agradecerá citar esta web como referencia

