CANTOS DE OFERTORIO
No esperes encontrar aquí cantos vinculados al pan y al vino. Es cierto que, desde el Concilio Vaticano II, ha imperado acompañar el rito de la presentación de ofrendas con cantos que explican lo que estamos viendo: la presentación de las dos especies. Pero lo ideal es acompañar este rito con cantos mistagógicos, es decir, que nos lleven al misterio, es decir, la Palabra de Dios. Cada domingo tiene una antífona de ofertorio, las encontramos en el Graduale Romano. Sin embargo, existe también el Graduale Simplex, con cantos más sencillos y un número reducido de misas comunes para cada tiempo litúrgico.

